DINÁMICAS DE PRESENTACIÓN.
Ambas dinámicas nos serán de mucha utilidad para presentar al grupo y comenzar a conocerse.
Me llamo y me pica.
Esta dinámica, cuyo objetivo es conocer los nombres de las personas que conforman el grupo, es realmente muy simple.
Se trata de que uno de los integrantes del grupo comience diciendo su nombre y un lugar del cuerpo donde le pica, para que luego, el siguiente, repita el nombre del primero, el lugar donde le picaba, para posteriormente decir su nombre y el lugar donde a él le pica. Así se irá repitiendo con cada una de las personas:
Por ejemplo: El participante A dice: Soy Andrés y me pica el pie. Entonces, el participante B dirá: Es Andrés y le pica el pie, soy Juan y me pica la boca. Así irán pasando uno a uno los integrantes del grupo.
La idea es que se realice con una voz alta, para que todos puedan escucharlo, y demostrando con gestos, el lugar donde le pica.
De esta manera lograremos aprender los nombres, presentarnos y distendernos.
Telaraña
Con el mismo objetivo que el anterior juego, la telaraña es una dinámica que nos permitirá conocer mejor al grupo, al mismo tiempo que el grupo se conoce entre sí.
Para este caso necesitaremos de un ovillo de lana y de que todos los participantes, sentados, formen un círculo.
Luego, una de las personas, elegida al azar, tomará la punta del ovillo de lana y se lo lanzará a alguno del resto de los participantes. Aquel que lo reciba tendrá que decir su nombre, sus gustos, sus hobby, y luego se lo lanzará a otra de las personas. Quien lo reciba deberá repetir el nombre de quien lanzó el ovillo, cuáles son sus gustos, para, posteriormente, decir su nombre y preferencias.
Así la actividad se irá repitiendo, pasando por cada uno de las personas del grupo, por lo que se irá formando una telaraña con la lana.
Una vez que todos se hayan presentado, habrá que comenzar a juntar el ovillo de lana, siguiendo el mismo orden, pero de manera inversa. Al mismo tiempo que el ovillo se va recogiendo, el participante que lo reciba deberá decir algo positivo de quien se lo haya arrojado, algo que le haya gustado de los gustos de su compañero, por ejemplo.
JUEGOS VARIOS.
Dentro del grupo de dinámicas y juegos educativos, encontramos distinciones en cuanto a su desarrollo, sobre todo en cuanto a la edad de aquellos a los que va destinado. De tal modo, en el último tiempo hemos estado hablando de dinámicas y juegos más bien destinado a los más pequeños o chicos de mediana edad.
Sin embargo, muchas veces los docentes pueden enfrentarse a grupos de adolescentes o incluso personas adultas, y para ellos también existen dinámicas que pueden facilitar la tarea de integrar grupos de personas más grandes.
Es justamente de esto que hablaremos a continuación. Elaboraremos dos dinámicas que nos permitirán lograr integrar a grupos de personas adolescentes y adultas. Una de ellas es conocida como la dinámica del barco y la otra como Juego de formar grupos.
Para comenzar os recomiendo iniciar con la el juego de formar grupos, ya que este es muy sencillo y les permitirá a los participantes romper el hielo y comenzar interactuar de una forma más entretenida, perdiendo la vergüenza.
El juego de formar grupos es muy sencillo. En este caso el docente o facilitador deberá pedirles a los alumnos que entre ellos, tomados de la mano, formen dos círculos, uno dentro de otro, enfrentándose cara a cara. Una vez realizado, los círculos deberán comenzar a moverse en forma opuesta, cantando, todos juntos, una canción en común.
Cuando el docente observe que ambos círculos están girando y cantando a la par, deberá decir un número en vos alta. Cuando los participantes lo escuchen tendrán que formar grupos cuya cantidad de personas deberá ser igual a dicho número. De esa forma, irán quedando eliminadas las personas que no logren conformar el grupo. Así se irá repitiendo la actividad hasta que quede un mínimo número de personas.
Luego de realizar esta actividad, es momento de comenzar con la del barco.
Para este caso el docente dibujará en el pizarrón un barco navegando en el mar y explicará al grupo que la tripulación de dicho barco está formada por un médico, un agricultor, un ingeniero, una prostituta, un deportista, un sacerdote, un toxicómano, un profesor y un cocinero.
Luego dirá que de pronto el barco pierde el rumbo, crece el mar y el barco naufraga, pero logran conseguir una pequeña balsa con capacidad para cuatro personas.
A continuación, cada participante debe escribir en una hoja: ¿a quién salvaría? y ¿por qué?
Finalmente el docente leerá las respuestas y juntos analizarán los resultados.
Con esta última dinámica se logrará dar a conocer los valores personales de cada integrante del grupo, para intentar crear un clima favorable de trabajo y evitar actitudes violentas en el aula.
